domingo, 18 de diciembre de 2011

Llegando a nuevamente a Karachi


Miren esos tres expatriados aterrizando en Karachi cargados de maletas y papeles, mírenlos hablar por teléfono y caminar rápido, apenas si se dan cuenta de la redoblada seguridad. Mírenlos salir del aeropuerto y aparecer frente a la multitud de policías y Rangers y personas con barba y Shawar Kameez. Miren como reconocen a su conductor en un hombre que nunca han visto pero que lleva la gorra de la organización y como este amigable hombre, que no habla mucho inglés, los saluda y les informa que la seguridad y la multitud se debe a la llegada del primer ministro y les pide que lo sigan hasta el carro y servicial y optimista, empieza a abrir camino. Ahora necesitaremos empinarnos entre la multitud o se nos escaparía el simple gesto que se hacen unos a otros resaltando que han comprendido que deben salir del aeropuerto lo antes posible, pero no cuelgan, no, no, no señores, ellos nos cuelgan, simplemente se apresuran y algunos de ellos hasta prenden cigarrillos mientras siguen caminando en un multitasking infinito, natural, caótico y continúan persiguiendo a este hombre de shawar kameez blanco entre un mar de shawar kameez blancos y casi ni se dan cuanta cuando la distancia entre ellos y el conductor aumenta, pero no hay problema, lo ven desaparecer detrás de un carro negro y ellos muy ocupados suben a los asientos de atrás, pero el conductor, realmente está a unos cinco metros de distancia y miren como su cara pasa de un risueño optimismo a una alarma pirotécnica al ver a los expatriados siguiendo a alguien diferente y subiendo a un carro vacío y negro de la caravana del primer ministro, miren al conductor correr alarmado, tal vez con los brazos en el aire, tal vez gritando algo en Urdu o sindhi y llegar justamente cuando las puertas se cierran, imagínenlo golpeando frenéticamente la ventana, miren a los expatriados cómodamente sentados, aún con sus papeles en las manos, aún hablando por teléfono, aún fumando, preguntándose “pero quien éste que golpea la ventana…?”

sábado, 17 de diciembre de 2011

Sobre Salman Rushdie


La culpa la tienen los ojos azules de Jessica que hacen que mi IQ caiga como un plomo. Estando un poco cansado de tanto Economist y de tanta historia del Islam su “adoro a Rushdie…” resonó en mi cabeza y siendo, como soy, un ladrón de ideas y como ya dije, con el IQ por el suelo ante esos ojos azules, me dispuse, como tácito homenaje a su amigable charla, su partida y mi falta de criterio, a buscar un libro de Salman Rushdie y leerlo con urgencia y fue solo entrar a Saheed Book Bank para empezar a preguntar en voz alta y sin vergüenza “good morning yi, donde están los libros de Salman Rushdie?” y el vendedor no podía ocultar su sorpresa que sagazmente interpreté como ignorancia y pasé al segundo vendedor y repetí la frase pero ahora haciendo énfasis en el “saaalmaaan Ruuuushdiiie” y su reacción fue sorprendentemente similar a la del primero y el tercero estaba mas lejos y me miraba fijamente mientras gritaba a los cuatro vientos en un país musulmán “Excuse me…SAAALMAAAN RUUUUSHDIIIE YIII…?”


jueves, 8 de diciembre de 2011

El matrimonio en Multan


El novio llega primero. Sajid. Enorme sonrisa. Este es el tercer día del matrimonio. Ha pasado ya el día de amarillo y el día de la gena. Los padres de los novios invitan a todos sus amigos a celebrar la unión. Laura se va con las mujeres al fondo, a la carpa de mujeres, o tal vez mejor, a la partición de mujeres, porque esta es sola enorme carpa turquesa. “2400 personas al mismo tiempo” dice orgulloso el rollizo dueño. Esta carpa contiene seis particiones; tres matrimonios al mismo tiempo. Si te paras en la entrada puedes ver llegar cada uno de los novios: Uno con collares de flores y turbante dorados, otro con un Kurta negro y gorro Punjabi, Sajid con una sobria corbata azul; Matrimonio mixto; tradicional y moderno. Cada novio llega con un ruido enorme y una multitud de familiares, amigos, cámaras, niños y tambores. Todos llaman tanto la atención que casi no veo los sobrios cuartos de la entrada, los “Bride rooms”, usados por las novias para vestirse de luces y llenarse de color antes de silenciosamente perderse por los corredores hasta las particiones femeninas.

El espacio de “Gents” es todo felicidad. Sajid saluda y entretiene a sus invitados antes de subir a una tarima con su padre y el padre de la novia. Entonces las risas se callan; La oración! la oración! Elevan las palmas al cielo y después cubren sus caras con las manos con una expresión que parece de infinita tristeza. Un segundo de profundo silencio y entonces empiezan a desfilar los meseros con la comida y con ellos regresa el ruido y las risas. Después de la comida todo termina. Los hombres abrazan al novio y le entregan discretamente un poco de dinero como agradecimiento por la comida. Me acerco y coloco el billete su mano. Sajid la rechaza sorprendido “…pero esta no es tu cultura…”, alcanzo a responder “pero es la tuya…” antes de perderlo en la multitud.

A la salida encuentro a Laura despeinada y sonriente. “Cómo era la novia?” pregunto. “…hermosísima y muy seria; sonrió un segundo y después regreso a su postura de foto…”

Wedding in Multan - Male section

miércoles, 19 de octubre de 2011

Un hombre Libre

Cuando aterricé en Estambul empezaba el otoño. Después de 8 meses de verano no puedo imaginar una mejor forma de empezar mi R&R (léase ar-an-ar), porque estas no son vacaciones, su propósito no es viajar o divertirse; su objetivo es descansar y reponerse, pero Estambul es Estambul y quien puede guardarse temprano cuando la ciudad está despierta. Nada! A la calle!-a la calle! El viaje solo tenía una regla: NO Pollo!


Después de nueve meses en Pakistán me tomó tres días dejar de saludar con el “Slam uh alleikum…”, mas de cinco días en dejar de agradecer con un “shukria…” y 0.3 segundos en entrar de nuevo a la sociedad de consumo; Llegué al “banana republic” y empecé a hacer serios estragos en mi VISA: este pantalón en azul y negro, esa camisa y ese saco en medium, -shukria ji-, pasé a la siguiente tienda y seguí con libros de fotografía, de literatura, jabones de l’occitaine, scrubs de Muji, Maletas de Mango, docenas de medias de Zara y después, -oh, cosa extraña!- ningún remordimiento.


Estambul se puede describir con las mismas palabras que usaríamos para una mujer despampanante: es una magnifica aceituna verde sin semilla, es un dirty martini con jugo extra que camina, es un Bósforo de sol y viento, es baklavas inexplicablemente crujientes y jugosas al mismo tiempo. No soy el único que piensa así; los vecinos de Estambul están de acuerdo, y no pueden aguantarse las ganas de salir y caminar y beber y comer y reír y saltar y emborracharse y después caminar más y besarse y abrazarse y tal vez comer otra vez y volver a beber, todo hasta el amanecer.

Shadows - Istambul

jueves, 13 de octubre de 2011

La leyenda del chef de los Italianos


Al caer la tarde llegamos al restaurante en la ribera del río Indus. Los presentes, Amber, Manuel y Geir, llevan más de un año en Sukkur. Cada uno pertenece a una organización humanitaria diferente.


El restaurante de cielo abierto está lleno de hombres que miran curiosos. Nos sentamos de forma que Amber les da la espalda o no podría evitar sentirse cohibida por las constantes miradas. Amber ha decidido pasar los próximos meses aprendiendo a hacer el mejor pan de Pakistán. “Tengo todo el tiempo del mundo”. En Tajikistan pasó diez meses haciendo galletas.


Manuel cuenta como durante un viaje a Londres, empezó a soñar con unos huevos benedictinos, y que no hizo mas que hablar al respecto con amigos y extraños durante seis horas de espera en Dubai, y que cuando finalmente aterrizó en Londres, dejó sus maletas en el hotel y apurado tomó el metro y esperó por una hora hasta que restaurante abrió sus puertas y entró y se sentó y el mesero dijo –Manuel ríe ahora a carcajadas- “señor, hoy no servimos benedictinos… ” Gier dice que el no necesita aprender a cocinar o viajar a Londres: “hemos contratado al chef de los Italianos…”.


Esta frase canceló de un solo brochazo toda la conversación de la mesa; lo mirábamos entre intrigados e indignados.


Para que el querido lector alcance a comprender el grado de envidia gastronómica que inundaba aquella mesa en la rivera del Indus, es necesario compartir con todos ustedes “la increíble leyenda del chef de los italianos”:

La increíble leyenda del chef de los italianos
Los expatriados viajan con una variedad de ítems para sentirse en casa. Se encuentra de todo; Misao llega con calendarios japoneses, velas, oso de peluche y su propia almohada. Marianne aterriza con set de sabanas, Amber lleva a George, su adorable gato. Peter trae su moto. De todos, aquel que gana de lejos es Andrea, el italiano cuarentón que llega con su mamá.


La Salieri, una italiana, me contó la historia hace meses. La mamá de Andrea pasó un total de 2 meses en Islamabad. Su misión consistía en entrenar el chef de su hijo. El joven cocinero pakistaní y la doña italiana dedicaron semanas a encontrar en los mercados de Islamabad y Rawalpindi los tomates más redondos y carnosos, Mascarpone fresco, Parmesano en bloque, champiñones Porcini. Ella enseñó al joven los secretos de la carbonara, de la amatriciana, de la primavera. Cuenta la leyenda que cuando la doña dejó el país, el chef de los italianos cultivaba Albahaca con semillas italianas en su propio jardín.


Recuerdo a La Salieri, tomando un sorbo de vino y respirando profundo mientras decía: “he probado su lasaña…es per-fec-ta…” ella también me contó que Andrea había dejado el país poco antes y que el joven chef había desaparecido. La comunidad internacional de Pakistán no habló de nada diferente durante semanas. Expatriados Italianos dedicaron horas y días tratando de localizar al joven prodigio. Lo último que supe es que se presumía que había regresado a su pueblo de origen en Sindh o Punjab.


Con el paso del tiempo fui olvidando la historia de Andrea, de su mamá y su chef, y, como todos, me sumergí en la locura colectiva de pollo, clavos y cardamomo y en la sobredosis de comida china, cuando de un momento a otro y sin aviso previo aparece Geir reviviendo en mi memoria la posibilidad de un mundo mejor con su “chef de los italianos”.


Geir, ante el profundo silencio, levantó el vaso de Pepsi y dijo “brindemos por Andrea…!”, Manuel levantó su vaso y dijo con tono amigable “brindemos por la mamá de Andrea…”


viernes, 9 de septiembre de 2011

El final del Ramazán en tres actos


El Iftar, el final del ayuno diario. Multitudes se reúnen en lugares públicos a compartir platos pagados por personas adineradas como agradecimiento a Allah. En f7, por ejemplo, 400 hombres se sientan en el suelo sobre tapetes de fieltro con la comida y la bebida enfrente. No comen, esperan. Te miran intrigados. Te invitan a sentarte, te disculpas, no estás ayunando. Se escucha en al distancia el último canto del minarete, el Isha, la oración de la noche; las personas empiezan a beber y comer. Un extraño trae un vaso de limonada. Lo recibes agradecido. Todo acaba en unos minutos. Se paran y desaparecen. Se dirigen a la mezquita a orar.


Cuando te encuentras en un avión y llega el Iftar, las azafatas dicen sin preámbulo: el Iftar ha llegado. Apuradas y elegantes, empiezan a distribuir agua entre las filas de hombres y las filas de mujeres. Poco después los pasajeros reciben cajas especiales de Iftar, con porciones extra de comida y dátiles. Los fumadores prenden sus cigarrillos en pleno vuelo. La gente aplaude de alegría.


El Eid marca el final del Ramazán y en todos los sentidos prácticos es la Navidad del Musulmán. En el restaurante los creyentes ordenan comida cuando aún es de día, de forma que los platos lleguen tan pronto se oculte el sol. Cuando se escucha el canto las mujeres cubren su cabeza hasta la frente, toman un dátil, lo ponen cerca de su boca y empiezan a orar en silencio. Comen lentamente.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Estrés

Cada persona tiene una forma diferente de manejar el estrés. Manuel habla de 10 cosas al mismo tiempo. Cuando el estrés sube pone música a todo volumen y grita “...es la banda sonora de este proyecto…-Craaazy…you driving me craaazy…-” Al segundo día nos dimos cuenta que debíamos rodearlo, o no aguantaría la tensión. Con el estrés, Ed empieza a murmullar palabras para si mismo y conforme la tensión escala habla solo con mayor volumen. En medio de sus divagaciones dice cosas que tienen gran sentido…”…do not panic!, that is the rule…do not Panic…”. Después de la primera semana cayó enfermo y lo perdimos por tres días. Yo duermo mal, especialmente los domingos; despierto en medio de la noche con mil cosas en la cabeza, prendo la luz, escribo una línea con una tarea que no puedo olvidar. Apago la luz, intento dormir. A la mañana siguiente puedo tener dos hojas llenas.

Tela sin cortar

En el subcontinente las prendas de vestir masculinas consisten en dos piezas principales; una que cubre la parte superior del cuerpo (Kurta, kameez, Angrakha, Pairhan, o Bunyan) y otra cubre la parte inferior,  llamada Dhoti o Lungi si es una pieza sin cortar y Paijama o Shalwar, si está cocida en forma de pantalón.

Los vestidos femeninos están usualmente compuestos de tres piezas: el Sari, una tela sin cortar llevada sobre la cabeza (también conocida como Gandi, Dupatta o Chapa), una túnica sobre la parte superior del cuerpo (Kurta o Kameez) y falda (Gaghra) o pantalones plegados (Shalwar).

La tela, al este de india y al oeste de Pakistán, especialmente en su forma sin cortar, está frecuentemente cargada de un sentido religioso. La tela sin cortar es usada como la primera envoltura de bebés, velos de transición a la adultez, regalos rituales de matrimonio y envoltorios de entierro (Kafan). El final del periodo de luto está simbólicamente marcado por la presentación de un largo Sari o Chal. Con este regalo la viuda se prepara para regresar a su rutina diaria.

Durante su peregrinaje a la Meca, Hajj, los devotos visten telas blancas no adornadas, el Ahram, antes de caminar alrededor del Kaaba. Mendicantes musulmanes y hombres sagrados hindúes (Sashus o Yogis), monjes y seguidores de ordenes religiosas, usualmente visten piezas de tela sin cortar. Estas pueden ser amarillas (Pitambari), azafranes (Gairu), negras (Siyah), o verdes (Sabz). Cada color tiene un diferente significado espiritual.

sábado, 27 de agosto de 2011

Now is personal…

Ha aterrizado el jefe de emergencias regional. Este americano coordina la respuesta humanitaria de la organización para un tercio del planeta; de Pakistán a Japón, de Tíbet a Papua Nueva Guinea. Nos llamó a reunión. Explicamos el proceso. Hizo preguntas. “Me gusta lo que han hecho, están preparados...” hizo una larga pausa. “…pero me doy cuenta que no tienen idea del reto que este proyecto representa…” otra larga pausa... “…ustedes quieren diseñar e implementar un sistema para distribuir millones de dólares en una de las zonas mas pobres del planeta y lo quieren hacer en tres meses…tendrán problemas de seguridad, de movilidad, políticos…he hecho estos proyectos en India y Mongolia…” …sentenció “…Apuesto todo mi sueldo a que esto no funciona…”

Salimos de la reunión y nos sentamos en la oficina. Viernes 930pm. Ed dijo decidido “...its game on man…now is personal…”

jueves, 25 de agosto de 2011

Los jefes se han ido


Los jefes se han ido, todo depende de nosotros. Steve y Paul deben tener 40 años de experiencia conjunta. Profesionales humanitarios. Se conocieron hace más de una década en Kosovo. Desde entonces Paul dirigió campos de refugiados en Somalia y pasó tres años en Sierra León. Steve pasaba 5 años en Afganistán. Se reencontraron en Banda Ace. Por cuestiones de visa ambos han dejado el país y responderán emails desde Washington y Australia. Manuel, Ed, y yo quedamos a la cabeza de dos boeing 747: el primero despegó hace un par de meses y busca dar refugio digno a 37000 familias afectadas por las inundaciones del 2010. Este avión vuela a toda velocidad: 10000 refugios terminados, 27000 en proceso. Solo queda aterrizarlo. El segundo avión está apenas en ensamble; el programa de restauración. Este programa busca distribuir 5 millones de dólares en “Cash for work” en todo Pakistan. Estamos en proceso de diseño y ajuste. Tenemos una semana para terminar. Ninguno de los 3 duerme.


jueves, 11 de agosto de 2011

Ramazán

Viniendo de la cultura que suele atosigarse de comida y alcohol en los días santos, el Ramazán (Urdu para el árabe Ramadán) tiene mucho de admirable. En los 28 días del Ramazán los creyentes deben abstenerse de comer y beber en absoluto mientras el sol esté en el firmamento. Musulmanes mayores de 12 años se levantan a las tres de la mañana para orar, comer y beber antes del alba. Durante el día se inclinan tres veces hacía la Meca y esperan pacientemente la llegada del Itfar, el ocaso, final del ayuno y momento de la quinta oración del día. Justo antes del atardecer las calles se ven totalmente vacías; los pocos peatones están sedientos y apurados intentando llegar a su destino. El Iftar es una celebración, como todo el Ramazán. Por Islamabad, en los andenes, en las calles, se reúnen pequeños grupos de personas que antes de comer toman largos sorbos de agua. En verano el ayuno dura 16 horas.

sábado, 30 de julio de 2011

Este año será diferente

Hace exactamente un año las lluvias empezaron a arrasar el norte, una semana después las represas se rompieron en el sur, inundando un área del tamaño de Inglaterra. Nunca se sabrá cuantas personas perdieron sus casas, algunos dicen 20 millones, otros 25. Y vino Ban ki mon y vino Angelina y todas las organizaciones del mundo enviaron sus equipos de emergencia. La peor tragedia del subcontinente. La catástrofe con más desplazados en la historia.

Este año será diferente; Los equipos se preparan. El plan de contingencia indica que en el peor de los casos las lluvias producirán más de 3000 campos de desplazados y que mas de 1000 de ellos no tendrán coordinación adecuada. Se programan entrenamientos que suenan interesantes y que se verán bien en la hoja de vida. No pensaba en más. Para mi sorpresa fui seleccionado y entrenado y certificado como entrenador en coordinación y manejo de campos de desplazados. Solo hasta que ví el certificado pensé en la enorme responsabilidad; Milcampos-Milcampos. Me asomo a la ventana y quiero creer que creo y que puedo rezar y que funciona y que puedo hacer algo para que deje de llover.

domingo, 17 de julio de 2011

Eloyse


Eloyse está cansada, ésta es su segunda misión en Pakistán, trabaja con una ONG Europea. Desde hace meses me dice que la siguen cuando está en terreno y desde hace semanas su organización le ha prohibido viajar a Sindh o Punjab. “I tell you, I’m black listed…all is tits up there…”. Dice al teléfono “dear, say hi to the ISI (Inteligencia pakistaní); my phone is tapped you know…” Eloyse ha decidido que la situación ha llegado a un punto insostenible; ha presentado entrevistas, ha sido seleccionada “Darling, I’m changing jobs…I’m going to Iraq to seek some peace and quiet…”

El club de los espías malos (una historia enteramente ficticia)

J es de estatura mediana, de aspecto promedio y voz suave. Lleva la camisa a rayas dentro del pantalón; un hombre formal. Me es difícil localizar su acento. Lo conocí en el restaurante Thai de Hill Road. Sobresalió por no sobresalir en absoluto.


A la tarde siguiente la piscina del Serena presentaba un casting digno de los Sopranos; Muchos consultores de seguridad de Afganistán pasan sus vacaciones en este hotel. Sentado en la piscina veía pasar estos extraños seres que apretaban sus abdominales enfrente de mis acompañantes: Caroline y Emma.


Entretenido con este bizarro ambiente me tomó por sorpresa el comentario de Emma:
-Creemos que J es un espía-
Entre risas - J? espía? porqué? -
- Jamás habla de su pasado, o de su trabajo...-
- ...cuida su vida privada. Está cansado de hablar de su trabajo…-
Emma se acomoda en la cama blanca de la piscina. Me mira fijamente – J lleva nueve meses en X y nadie lo ha visto en reunión alguna, nadie! Te digo que es un espía…-
- Cómo un espía? No se me hace del tipo militar-
- No esa clase de espía… - ahora sentada y casi susurrando – tiene algo que ver con los reactores nucleares –
-Pero de donde sacas estas ideas?-
Toma una papá frita, se recuesta en la cama y dice relajada – J habló al respecto borracho. Creo que me estaba reclutando –
Ahora sentado – wow! Porqué no empezaste por ahí, Qué le dijiste? -
-Nada, nada…- toma un sorbo de jugo…- sabes, creo que seríamos unos buenos espías-
- Seríamos? No me metas en esto...y seríamos pésimos espías…-
- Seríamos mejores que J!-

domingo, 3 de julio de 2011

miércoles, 22 de junio de 2011

De que hablo cuando hablo de hoteles malos


Hoteles Malos


El término es relativo. Salgamos de dudas y empecemos a establecer las reglas de juego de lo que es realmente un hotel malo. Un hotel malo sitúa la caja del aire acondicionado (AC) sobre la cama para que agua tibia te caiga sobre la cara cuando duermes. Solo en un hotel malo es impensable caminar desclaso por el cuarto, los empleados duermen en un colchón situado en el lobby y tu teléfono fijo está listado como recepción y recibes llamadas a las 11 PM de alguien que quiere toallas. En un hotel malo los empleados, cual amigos del alma, abren la puerta y entran en el cuarto, y después de una ducha sales del baño en toalla y encuentras una persona intentando prender en AC, otra poniendo una fanta tibia sobre la mesa, y hasta el celador que solo viene a saludar. En un Hotel malo, no tienen donde guardar la llave del cuarto, así que a tu salida piden que la dejes colgada del cerrojo, donde permanecerá todo el día. En un hotel malo, cuando no funciona el AC, el amigable “todero” te dice, “déme un segundo”, y se quita las pantuflas, se sube a tu cama, se para sobre tu almohada y empieza a darle golpes al AC. Señoras y señores, sólo en un hotel espléndidamente malo el baño literalmente -te asusta-.


PS: El mayor problema de los hoteles malos es que generalmente están atendidos por personas adorables que se esfuerzan con toda el alma para hacerte feliz, dejándote enteramente desarmado ante la ruina que te rodea. Cuando el AC empezó a funcionar, se bajó de mi almohada y de mi cama, y mientras calzaba sus sandalias dijo servicial y satisfecho: “Listo! Algún otro problema sir?”

lunes, 20 de junio de 2011

Sobre aterrizar en Pakistán

En aviones grandes, antes de aterrizar, el piloto dice: “We are about to land in Lahore, inshallah…” que se traduce “vamos a aterrizar en Lahore, si dios quiere…” y en los aviones pequeños, nadie te dice que apagues el celular o que no lo uses, no explican el uso del cinturón de seguridad y al llegar al destino, no anuncian que estas a punto de aterrizar, el avión simplemente se desploma y toca tierra despertando en pánico a los cansados trabajadores extranjeros, que han llegado a gritar del susto y que no alcanzan a recobrar su compostura mientras el avión ondea frenéticamente de izquierda a derecha.

Sobre los generadores

Desde que vivo en terreno mi vida está marcada por el noble martillar de las entrañas de un generador. Este tra tra tra regular y firme sostiene, sin saberlo, o tal vez sabiéndolo, la estabilidad mental de todos los que lo escuchan.


No exagero. Cuando el Generador se detenía en Nigeria, el ventilador que oscilaba frente a mi cara renunciaba a su alegre aletear e inmediatamente la cama se transformaba en un pequeño infierno de sudor. Calar la linterna de minero, desatar el mosquitero con cuidado, salir casi escapando y volver a atarlo, y abrirme paso entre centenares y miles de libélulas y grillos, mariposas y polillas, moscas y mosquitos, chinches y cigarras, escarabajos y hormigas, hasta alcanzar al corredor, las escaleras y el patio, encontrar a alguno de tus compañeros, también con su linterna calada y observar juntos a la enorme bestia durmiente, sin saber cómo hacer regresar su traqueteo, su música.

Años después, cuando el generador se apagó en Hyderabad, la habitación se llenó de chispas; Lentamente empezaba a derretirme y conmigo la cama, el cuarto, la casa, el pueblo entero. Deseos de gritar, de echarme a correr. Salí hacia el generador resuelto. Resuelto a qué? No se. Me es difícil desarmar una maquina exprimidora y me dirigía a un generador industrial. Al llegar encontré a Maen el Jordano, Shaquir el Kosovar, Manu el Portugues, Marit la noruega, Amir el Pakistaní, todos alrededor del generador, callados, sudando, iluminando con sus linternas lo que parecía un extraño rito de adoración nocturna. A momentos, el enorme leviatán rezumaba, produciendo entre la multitud un “ahh” de alivio y esperanza, solo para después detenerse con agónicos jadeos, seguidos de un “ohh” de la mas sentida tristeza. Esa noche dormí en el suelo del baño, sudando sobre azulejos bancos.


viernes, 17 de junio de 2011

Shazieh, Corea del Sur


Algunas cerámicas coreanas contienen un químico secreto que las hace cambiar de color cuando la comida contiene veneno. Los míticos Poison Plates. La abuela de Shazieh tenía varios de ellos y jamás dejaba que su nieta los tocara. Cuando Shazieh creció hizo de la cerámica su obsesión; su tarjeta dice Shazieh G, “Potter and visual artist”.

En estos días la bella Shazieh prepara su primera visita a Corea del Sur. Asistirá a un festival de dos semanas sobre cerámica. Para obtener la visa debe ir al enclave diplomático y usar uno de los buses que transitan por el complejo. Estos buses, me cuenta, son uno de los sub-universos mas extraños de Pakistán; Para empezar cada cinco minutos el bus encuentra una nueva embajada y el conductor suelta la frase: siguiente parada Japón o siguiente parada China. Además los buses reúnen un grupo dispar: los pakistaníes adinerados intentando salir de vacaciones y los más pobres, intentado salir para no regresar jamás.

Shazieh se sentó al lado de un joven vestido al estilo occidental; camiseta estampada y baggy pants, lo que los pakistaníes llaman ABC (American bourne confused) o BBC (British bourne confused); jóvenes pakistaníes que han pasado la mayoría de su vida fuera del país y que al regresar no encuentran su lugar en la sociedad.

Este BBC había pasado toda su vida en Londres y desde su llegada, hace un año, encontraba imposible sobrellevar las abismales diferencias culturales (y climáticas) entre Inglaterra y Sindh. Tenía 17 años. Sus padres temiendo que escapara le habían quitado el pasaporte.

El joven de pelo parado no se resigno. Se enteró que con solo tener un pasaje de regreso a Inglaterra cualquier ciudadano británico puede ir a su embajada y pedir un pasaporte de emergencia. Ahorró por meses.

Cuando llegara a la embajada británica, dos paradas adelante, pediría su pasaporte de emergencia, se dirigiría al Aeropuerto internacional Benazir Buhtto y dejaría Pakistán esa misma noche. Llamaría a sus padres desde Heathow.

“Siguiente parada Corea del Sur” se escuchó en el bus.

Peter (UK), 3 Años en Pakistán

He vivido por tres años en Pakistán y ha decidido escribir un libro. Quiero hacer un análisis del clima político regional y nacional, quiero un texto lleno de crónica y critica política. El miércoles pasado me sentí inspirado y empecé a organizar todos mis correos enviados. A mí llegada sólo escribía sobre los expats del enclave diplomático y como me molestaba su deseo de vivir en Pakistán replicando las costumbres de su país de origen, su deseo de negarse el placer de entrar a una nueva cultura con cada uno de sus enigmáticos detalles, de escapar de esta experiencia, de cerrar sus ojos, de no cambiar. En el primer correo mencionaba la palabra cultura 4 veces y la palabra burbuja al menos 6. Me sorprendió especialmente porque ahora solo escribo a casa sobre mis esfuerzos para ser admitido en el club Británico.


domingo, 12 de junio de 2011

Autoretrato en Multan

Abubakar


Cuando regreso a Zanzíbar me gusta salir en mi bote a cazar tiburones. Esta cortada – muestra la palma de la mano – me la hizo un gigante blanco. Medí mal su peso, y tiró de la cuerda que sostenía con mis propias manos, porque si pescas tiburones no lo haces con cañas, lo haces con cuerda. Antes necesitabas entrar en el mar cuatro, hasta cinco días, ahora, con la crisis de Somalia, los pescadores han disminuido y los gigantes blancos se encuentran, hacia el sur y hacia el norte, por todas partes.


sábado, 11 de junio de 2011

Sean. Islamabad - Dublín


He vivido cinco años en Pakistán y en dos o tres meses me voy para siempre. Este es mi Volkswagen del 67. No había cinturones de seguridad en esa época; se los puse nuevos, al igual que este soberbio sistema de sonido. Todo es para “el Viaje”. Si! me gusta como suena: viajaré Islamabad – Dublín en un Beetle de 67!. Me acompaña un amigo que hace documentales. En cada pueblo grabaremos músicos folcloricos y en Londres le venderemos el material a la BBC. La única parte complicada es a travesar Baluchistán, después llegamos a Irán donde las autopistas son perfectas y a los pocos días estamos en Turquía, Europa.


Ed. Islamabad – Beijing


Lo tengo claro. Tu, Amina, Jan y yo compramos un Land Rover usado en Islamabad, cuatro, cinco años de viejo, no más, y nos vamos hacia el norte usando la autopista Karakoram y pasamos de Sust (Pakistan) a Piarali (China). Seguimos hacia el este, a travesamos todo Tibet y después Sichuan, y antes de que te des cuenta llegamos a Beijing, vendemos lo que quede del Land Rover y regresamos a Islamabad en avión. Todo toma tres o cuatro semanas.

lunes, 23 de mayo de 2011

Sumas y restas


La azafata enseña a los pasajeros a cerrar y abrir un cinturón de seguridad. La miramos atentos, es bellísima. El avión se prepara para despegar. Regreso a la revista TIME que acabo de comprar, tiene la imagen de Osama con una equis roja encima. La revista está retorcida de forma que nadie sabe el tema que de mi lectura; es mejor evitar charlas políticas. El artículo que leo declara a Pakistán como el país más peligroso del planeta. Los motores suenan con más intensidad, la azafata se sienta muy seria, el hombre a mi lado sonríe, siento la presión contra el asiento.


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Temporada de Cometas

Ví los niños correr a lo lejos, elevaban cometas. El terreno era irregular, montículos de tierra por doquier. Un cementerio. Vi la enorme dimensión del camposanto; miles, tal vez millones de tumbas, tiendas, casas, caseríos, calles, carreteras. No lo sabía, me encontraba en el cementerio mas grande del sur oeste asiático. Tumbas de cientos de revoluciones e invasiones se perdían en la distancia.


Temporada de Cometas - Kite season

Miércoles – llegando a Sukkur

Toma seis horas viajar de Hyderabad a Sukkur. Debemos atravesar la mayor parte de Sindh, tierra conquistada por los portugueses y robada por los ingleses con la excusa victoriana de detener la esclavitud; un “deja vu” de historia Nigeriana en el mar arábigo. Alrededor de dos millones de esclavos africanos fueron traídos por los Talpurs, pintando la piel de los Sindis más que la de los Punjabs o Pashtuns. Los esclavos liberados recibieron el nombre de Sheedi y según me cuentan, usan su tambor de 4 patas y danzas africanas para celebrar fiestas musulmanas.



Esta es la M1-A1. Autopista encargada de llevar 20% de la guerra desde el mar arábigo. Hummers averiados se dirigen al sur y enormes conteiners sellados al norte; Al lado de los modernos camiones hay otros más modestos; buses de pasajeros transformados para transportar rentables mercancías; motos o sacos de arroz se asoman por las ventanas. El viaje tiene una constante: toda pancarta, pared, placa o ventana de Sindh tiene la imagen de Benazir Buttho, siempre con un halo blanco, deificada más allá de la razón al anormal estilo del Ché Guevara.



“Sufi Shrine-Sufi Shrine” dice Lala al a travesar el pueblo de Mitiari. Asiento y el camino continúa. La frase resuena en mi cabeza llena de imágenes. Pregunto con indiferencia: “Safe? Safe?” - “Yes…sufí safe” pregunto ahora más interesado:...”far?” – “No far? 5 munites…No far?”...ahora mirándolo fijamente: “Really safe?” - “Yes…sufí safe…” No podía creer las palabras que salían de mi boca: “Lala, bass-bass… Mitiari go!”



Mitiari es un pueblo feo, caluroso y sucio. Mitiari es mi lugar favorito en todo Pakistan. Para llegar a la entrada del templo sufí debes pasar por tiendas llenas de color, fuertes olores, y nubes de moscas. En el mausoleo te piden los zapatos, y cruzas una puerta de madera y todo-todo cambia. A nuestra izquierda se encuentra lo que parece una mezquita con gente durmiendo, a nuestra derecha una plaza con una bandera negra ondeando junto a otra verde; Sunnis y sufís juntos. A travesamos un pequeño corredor y aparece ante nosotros una plaza llena de color y un pequeño grupo cantando música sufí.



Empiezo a ver niños corriendo felices, mujeres y hombres juntos, entrando saliendo, riendo, cantando, una puerta con un grueso marco de madera, dos tumbas; santo y su aprendiz. Una mujer llena de devoción besa el marco de la entrada, un hombre de larga barba con manos abiertas mira al cielo. En una sociedad tan restrictiva como la paquistani, este mausoleo tiene la salvaje libertad de un “Rave”. Aquí descansa Sha Abdul Latif Bhittai, un santo, un poeta.



Pocos días después tuve tiempo de buscar información sobre Bhittai. Este santo sufí se caracterizaba por escoger mujeres como protagonistas para sus Rizados, alejándose así de la tradición persa de héroes masculinos. Bhittai cantaba a la tolerancia religiosa y a la equidad de género; un verdadero revolucionario para su época. Del santo se dice:



“…Sha era la corona de los Sufis, Sha era un poeta folk, Sha era un maestro de Ragas, Sha era un patriota, Sha era un congresista, Sha pertenecía a la liga musulmana, Sha era Rumi, Sha era Goethe…Sha era la cura para todos los males…”













Charsada

Nos sentamos en la sala, el dueño de casa trajo una bandeja con pollo frito, varias botellas de SevenUp y se paró frente nosotros junto a otras diez personas que llenaban la sala. Debíamos comer. Nadie probaría bocado antes que nosotros. Nos miraban atentamente. Tierra de Pashtuns.


El agua y la comida minan lentamente la salud física y anímica de la comunidad expat. El primero de nosotros, el jefe, declinó amablemente la invitación argumentando alergia al pollo. La segunda persona dijo que la comida se veía deliciosa pero que en ese momento no tenía hambre. Llegó mi turno, el último. Sin escapatoria abracé mi destino con la frente en alto. Si he de morir, moriré lleno: dos presas por favor. El cuarto entero respiró aliviado.


El jefe susurró a mi oído. Felicitaciones, ahora ve a morir en la esquina.

Cuentos Pashtunes

Cuando era joven iba al estrecho Khiver a ver las hermosas afganas. Nos acercábamos, decíamos que estábamos interesados en matrimonio y les pedíamos levantar el Burka para ver sus caras. Éramos salvajes. Ellas pertenecían a familias de refugiados y sus padres intentaban buscar un esposo lo antes posible.



Los padres piden al hombre interesado que mencione todo lo que dará a su hija si se casan. Puede ser terreno, ganado, una casa. Después del matrimonio el padre y su familia no reciben nada más que la tranquilidad de saber que su hija estará bien, que no pasará hambre.






Qué es pashtunwalli? (el jamás escrito código de conducta Pashtún). Pashtunwalli significa ser un buen anfitrión. Si llegas a mi casa y pides refugio debo protegerte, darte ropa, comida y cama. Si alguien te hace daño en mi casa, el atacante ha ofendido mi hogar y es ahora mi enemigo.



Estas reglas son algo que ustedes jamás comprenderán bien. El Pashtunwalli es más importante que todo lo demás. Imagina: Dos personas enemigas a muerte comerán del mismo plato en mi casa, aún más: si el asesino de mi padre lo solicita, debo darle protección y ningún mal lo alcanzará bajo mi techo. Una vez haya dejado mi casa volverá a ser mi enemigo y lo buscaré y lo mataré.



Odiamos a los Talibanes. Han traído la guerra a nuestra tierra. Los talibanes y Osama se aprovechan del Pashtunwalli. Las tribus jamás los entregarán. Han pedido asilo.






Acá en Multán (Punjab) es diferente. Podríamos hablar con la mujer de aquella mesa, aunque no sabría qué decirle y ella y el grupo que la acompaña podría sentirse agredido. En Peshawar si le hablas a una mujer por fuera de tu familia es mejor que no regreses jamás…Tengo 30 años y jamás he tocado mujer, ni siquiera así: –Pone su dedo pulgar sobre su propio antebrazo-

Frases sueltas

8pm, Calles de un diminuto pueblo al norte de Islamabad
Hombre pakistaní de larga barba y poco inglés
“Borre esa foto, yo CIA…”



3pm, Vuelo entre Islamabad y Multán
Hombre regordete y poco prudente
“Usted trabaja con la ONU? Entonces usted mató a Osama?”



2am, Club de Golf de Islamabad
Americano alto y fornido hablando conmigo
“Trabajo como consultor de comunicaciones en la embajada…”



2.15am, Club de Golf de Islamabad
El mismo americano alto y fornido hablando con la hermosa italiana
“Trabajo con inteligencia en la embajada…”



6pm, grupo de personas en la casa de Ed mirando Cricket
Amina, francesa de origen Argelino
“Soy musulmana y bebo, soy musulmana y fumo. Mis padres lo saben. Pero jamás sabrán que como Cerdo…”



5pm, caminando por F6 en Islamabad
Un hombre que me pide instrucciones sobre como llegar a Jihnna super
“…gracias, no soy de Islamabad, vengo de Peshawar, tierra de los terroristas, me acompañaría a tomar un té?

domingo, 22 de mayo de 2011

Las conspiraciones

El ministro de minorías ha sido asesinado. Los talis dispersaron panfletos y enviaron cartas a periódicos reclamando autoría del hecho. Lockdown. A la mañana siguiente la prensa desplegaba en la primera página fotos del carro con las ventanas rotas en medio de la calle. El artículo desarrollaba la teoría de que agentes americanos habían asesinado al ministro de minorías e intentaban culpar a los Talibanes; Los americanos quieren desestabilizar Pakistán. Se preparaban marchas para protestar esta nueva intervención americana.


Al poco tiempo descubrí que enormes porciones de la población, de la prensa, y de la vida política considera que mucho de lo que sucede en la región y en el mundo es parte de una conspiración con el oscuro propósito de desequilibrar el país. Para ellos, el surgimiento Talibán, los ataques a Mumbai, la caída de las torres gemelas, la invasión de Afganistán, todo, es parte de una enorme conspiración que tiene un solo propósito: acabar con Pakistán.


Aún ahora, que Osama ha muerto, se empieza a hablar de un joven e inocente hombre que camina por las calles de Darband y Abbottabad buscando a su abuelo que era idéntico a Osama Bin. No lo ves mas claro que nunca? Los americanos quieren que creamos que ha muerto en Abbottabad por que desean implantar el caos en nuestro país. Cómo explicas la continuación de la violencia? los ataques? las bombas?; todo hace parte de un plan maestro, hay un objetivo, hay un propósito, sino, qué queda para nosotros?

martes, 10 de mayo de 2011

lunes, 9 de mayo de 2011

martes, 3 de mayo de 2011

Guardia de seguridad - Rajampur (frontera entre Sindh, Punjab y Baluchistan)

Rajampur_4268 - Guardia de seguridad

El tren

Hacer maleta. Ropa sucia. Camisas sin botones, zapatos sin cordones. Pasajes, pasaporte, gafas oscuras, billetera. Aeropuerto, sellos, avión, azafatas, “Chicken or beef”, aterrizar, conductor-conductores, Lala, Abbas, Asheik, y todo el resto. Algunos parlanchines, otros callados, todos con poco inglés. Algunas veces escoltas, otras veces solos, casi siempre viajando hacia el norte, el sol que se pone a nuestra izquierda. Cuatro, siete, diez días de un lado para otro. Miles de kilómetros. Pueblo tras pueblo. Cultivos de maíz, montañas de maíz, camiones de maíz. Todas las mujeres de Pakistán con hijabs de colores vivos cargando bultos de Maíz. Y seguir subiendo y subiendo y ver pasar toda Sindh: Thata, Hyderabad, Sukkur, Dadu, Mirpur, Musafargar, Rohri, Gotki, Kashmore, Jacobabad, Shikaipur. Llegar al hotel, firmar entrada, pensar que el cuarto es una lotería: algunas veces bueno-buenísimo, otras, si estás en medio de la nada, verdaderos antros, tapetes de mosquitos, no aire acondicionado, muebles envueltos en plástico. Deshacer la maleta, un baño rápido, mas y mas reuniones. “Chicken or Chicken”. Por la noche cerveza, siempre cerveza. Sindh Man no Problem. El calor-la humedad-la humanidad. Compras fruta en la carretera, melones, mandarinas, manzanas, pides un cuchillo: “Churi, churi…” todas las palabras que aprendes están relacionadas con la supervivencia básica: Pani: Agua, Chai: té, Anda: Huevo, bass: deténgase, Garda: polvo, Bodacha: Bien, Zabardazt: Genial. Hacer la maleta. Dejar atrás camisetas, zapatos, medias, cables, seguir y seguir. Bienvenido a Punjab, tierra de los cinco ríos. Sadik Abak, Rajampur, Rahim khan, D.g.Khan, Multan, Lahore. Fotos, muchas fotos, siempre sobre la carretera, personas en motos, personas en bicicletas, camiones, los hermosos camiones. Días sin almorzar, noches sin dormir, y si almuerzas te conviertes en un verdadero espectáculo: Dos, tres y hasta cuatro camionetas, sirenas, gente corriendo con Kalashnikovs, todo el restaurante atento y te bajas despeinado, mal dormido, camisas sin botones, zapatos sin cordones.

martes, 22 de marzo de 2011

lunes, 21 de marzo de 2011

Lunes – Llegando a Karachi

En el aeropuerto de Islamabad hay un letrero con fotos de encendedores, cuchillos, pistolas, y tijeras; su título: “Algunas cosas no deben volar”. Este letrero pertenece a PIA (Pakistan International Airlines, AKA Pakistan Inshalah Airlines) y por eso mismo tiene el fondo en el verde distintivo de la aerolínea, y su enorme logo en letras blancas. Si lees de corrido el letrero dice claramente: “PIA – Algunas cosas no deben Volar”. Nuestro vuelo a Karachi está retrasado.


Hay estrés en el equipo. Hoy se conocerá el destino de Raymond Davis, el americano que hace un mes mató a dos agentes del ISI, la agencia de inteligencia de Pakistán. Los agentes estaban de civil y armados. Davis pensó que lo estaban asaltando y disparó 12 balas de una pistola que no tenía licencia para portar. Dos funcionarios del consulado americano, intentado llegar al lugar, atropellaron a una tercera persona, ambos dejaron el país en las siguientes tres horas. Davis fue llevado a la cárcel y le ha puesto cara y gasolina al enorme antiamericanismo de Pakistán.


A mis espaldas escucho que los mormullos del aeropuerto se transforman en gritos; un numeroso grupo de hombres discute con el personal de PIA. El volumen sube, las manos se levantan, gritos, dos personas peleando en el suelo, puños, ruedan, forcejean. Me explican que viajan a un funeral, el retraso del avión no les permitirá llegar. No sienten impaciencia, sienten impotencia. Subimos al avión tres horas después. Tan pronto te sientas empieza a sonar una grabación en árabe con las primeras Suras del Qur’an deseando buena jornada a los viajeros.


Karachi. Calles a reventar de gente con banderas verdes y rojas, personas paradas sobre los carros, “Allah Akbar…Allah Akbar”, motos que aceleran, gente que grita, sol, calor. Dos enormes camionetas se dirigen al norte. El Indus desemboca en el mar Arábigo más al oeste, no lo veremos hasta dentro de dos horas cuando lleguemos a nuestro destino: Hyderabad.


Lala, el conductor, apunta una pequeña bandera negra en medio de la nada, dice con inglés rudimentario “seguidores Hussein, Sunnis…”, poco después apunta a una bandera verde: “Sufís…”…Sufis? La rama mística del islam, y por eso mismo la más tolerante! conozco poco de los Sufis, pero se que me agradan. Usando el inglés de Tarzán digo: “…me like sufi…” Lala empieza a reír feliz, sube el volumen y grita señalando la radio: "Sufi-Sufi". Después de un viaje algo accidentado y conflictivo el día empieza a mejorar. Bien venidos a Sindh tierra de Mangos, el chiken mehrabani, Benazir Buttho y los maravillosos Sufís, valientes hombres capaces de gritar que no hay diferencias entre Hindú e Islam.


En Hyderabad no pude ver el Indus; solo vi el enorme espacio que ocupó durante miles de años. Las represas del norte no dejan agua para el surs. Es imposible no imaginar lo hermoso que debió ser en el pasado. En la distancia siluetas de búfalos cruzan el lecho vacío.


Mientras veo pasar los trenes en Hyderabad llega un mensaje al celular: Raymond Davis ha sido liberado. Las familias de las personas asesinadas retiraron las demandas a cambio de dinero, pasajes a Estados Unidos y “Green Cards”. Se aconseja a todos los expatriados no salir de casa. Las primeras marchas empiezan a las 10pm.

martes, 1 de marzo de 2011

martes, 22 de febrero de 2011

Haram

Técnicamente Haram se puede escribir de dos formas, como la ven, o con un palito sobre la segunda “a”. Ambas palabras significan generalmente prohibido o sagrado y han generado derivaciones con diferentes significados como es el caso de “Harem”. Lo Haram ha sido definido basado en las escrituras de Qur'an y parece a primera vista algo arbitrario: beber es Haram, comer cerdo es Haram, maldecir es Haram, irrespetar al profeta Mohamed es super Haram, y de forma sorprendente parece que las mujeres en ropa interior de la portada de la revista GQ son también Haram. No es extraño encontrar la revista a la venta con un papel adhesivo cubriendo la mayor parte de la portada, y hasta algunas imágenes del interior son rayadas con marcador negro. Mientras paso las hojas me pregunto qué extraño equipo de personas pasa el día buscando y retachando imágenes de modelos semidesnudas. Independientemente de su género debe tener una peculiar imagen de la mujer occidental y, mas que todo, debe sentirse viejo y obscenamente obeso.


Haram



martes, 8 de febrero de 2011

Mensaje de MSM

Cómo identificar diferentes partes de Pakistán?

Escenario 1: Dos personas están peleando, un tercero intenta detener la pelea. Los dos primeros empiezan a golpear al tercero
Usted está en Lahore

Escenario 2: Dos personas están peleando, una tercera los ve y sigue su camino
Usted se encuentra en Karachi

Escenario 3: Dos personas están peleando, una multitud los mira, una persona llega y calladamente abre un puesto de té
Bienvenido a Multán

Escenario 4: Dos personas están peleando, una tercera se acerca y les dice “no peleen enfrente de mi casa…”
Sin duda se encuentra en Islamabad

Escenario 5: Dos personas están peleando, toman un segundo de descanso para llaman a sus amigos y poco después 50 personas empiezan a pelear
Usted se encuentra definitivamente en Peshawar

domingo, 6 de febrero de 2011

Tres notas sobre la comunicación

Algunas de las películas que pasan por la tele tienen ese letrerito semi-transparente que dice “Este DVD no puede ser copiado o reproducirse masivamente” Me dicen que lo mismo sucede en los grandes cines de Rawalpindi


Hay una emisora donde hablan mas en inglés que en Urdu y por eso es la preferida de la comunidad expat. Ayer el show de radio consistía en pasar pistas de canciones y un radioescucha cantaba cual si fuera un Kareoke. El primer concursante, un hombre de voz gruesa dijo, quiero cantar “Ups I did it again…”


Hay un abecedario mundialmente aceptado para las comunicaciones en walkies talkies. Alfa para A, Tango para T. En Pakistan el Abecidario cambia: por razones políticas India es reemplazada por Italy, y por razones religiosas Whisky es reemplazada por Water.

sábado, 29 de enero de 2011

Sobre las alfombras

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"...me dice mientras desenrolla una más de sus alfombras (que sabe que no voy a comprar pero que disfrutaré viéndola)– que lo que permitió a los persas seguir siendo durante dos mil quinientos años, lo que ha permitido que sigamos siendo nosotros mismos a pesar de tantas guerras, invasiones y ocupaciones, no ha sido nuestra fuerza material sino espiritual, nuestra poesía y no la técnica, nuestra religión y no las fábricas. ¿Qué le hemos dado al mundo nosotros? Le hemos dado la poesía, la miniatura y la alfombra. Ya ve usted, desde un punto de vista productivo, todas ellas son cosas inútiles. Pero justamente por medio de ellas nos expresamos a nosotros mismos. Nosotros hemos dado al mundo esa inutilidad tan maravillosa, tan irrepetible. Lo que hemos dado no sirve para facilitarle la vida a nadie sino para adornársela, si es que, claro está, tiene sentido semejante distingo. Porque una alfombra, por ejemplo, es algo vital para nosotros. Desenrolla usted su alfombra en un desierto quemado, espantoso, se echa sobre ella y le parece estar tumbado en el más verde de los prados. Sí, nuestras alfombras recuerdan prados floridos. Usted ve la flores, ve un jardín, un pequeño estanque y una fuente. Unos pavos reales se pasean por entre los arbustos. Y debe saber que una buena alfombra es una cosa muy duradera, una buena alfombra conservará su color durante siglos. De modo que, viviendo en un desierto desnudo y monótono, vive usted como en un jardín que es eterno, que no pierde ni el color ni la frescura. Y además, uno se puede imaginar que este jardín despide aromas, uno puede oír el murmullo de su arroyo y el canto de los pájaros. Y entonces usted se siente bien, se siente elegido, se encuentra usted cerca del cielo, es usted un poeta".

Ryszard Kapuscinski (El Sha)

viernes, 28 de enero de 2011

Colores

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Los pequeños detalles

La vida en misión en sobre los pequeños detalles. Al llegar a la oficina saludar a todos con un amigable Salam Aleikum, hacer el café etiope comprado a aquel afgano Hazara, amarrarse al cuello una nueva bufanda de una suavidad de nube, prender el calentador dirigido directamente a los pies, ver la lista de actividades pendientes y reconocer que nos gustan todas. Poner un punto focal en los distritos mas afectados por las inundaciones, empezar con las recomendaciones de la evaluación y apoyar las actividades para el cierre del cluster de refugio en Pakistán. Poner a rodar Down the Road de Van Morrison para alegrara la vida y sentir el corazón grande, grande. No ha llegado nadie, así que Van puede recordar a todo volumen el sol sobre las montañas de Irlanda, sentir en su alma la belleza de los días pasados, contemplarse a si mismo y felizmente desear mantenerse joven mientras los años pasan.

martes, 25 de enero de 2011

sábado, 15 de enero de 2011

Breves escenas humanitarias

“Los Himalayas se están descongelando, los mares están subiendo y Pakistán esta en medio”

“Las lluvias de este año caerán sobre terrenos inundados o húmedos. Podemos esforzarnos para terminar la emergencia en 4 meses pero dos semanas después estaremos de regreso”

“No hay suficiente atención a la emergencia. Las razones pueden ser muchas; hay estudios que relacionan la ayuda financiera a los desastres con el número de muertos…o mas bien con el número de muertos blancos…”

“...los vaqueros se han ido y ahora nos toca hacer el trabajo de verdad...”

Cuatro momentos en inglés

Shaquib
“The catholic woman condemned for insulting the prophet Mohamed should be executed…completely executed! There is not doubt about it!” y sale de la oficina con aire alegre y tranquilo. Vuelve dos minutos después diciendo con tono preocupado: “Executed is the same as exonerated, isn’t?”

Alishbah
"So, what is your religion?"
"I don’t have religion"
"How can you live without religion?"
"I guess is simpler in some ways and more complicated in others"

Ghazal
"What does your name mean?"
"Ghazal is the metric of the poems"

d todos los viernes
"Italy-Sierra-Base…this is Italy-Mike 64 Radio Check. Over"
"Italy-Mike 64 we hear you loud and clear. Over"
"You are also loud and clear. Over and out"

domingo, 9 de enero de 2011

Dos listas Inútiles

Lista 1 - Islamabad tiene 89 embajadas, entre ellas las representantes de las fiesteras republicas de:

  • México
  • Rusia
  • Argentina
  • Bélgica
  • Brasil
  • Cuba
  • Francia
  • Alemania e
  • Irlanda

Lista 2 - Cuota de licor que un diplomático de cualquier rango puede entrar a Pakistán cada mes:

  • 30 botellas de vino
  • 18 cajas de cerveza
  • 8 botellas de espirituales

Ante mi cara de asombro dicen: “Se espera que hagan fiestas...”

Si conoces a la gente indicada esto parece Oktoberfest.

martes, 4 de enero de 2011

Nuevas reflexiones inútiles sobre la seguridad

Siempre ando metido en un enorme Toyota blanco. Es parte de la flota de carros blindados de la organización. Parece ser política de seguridad enviar estos carros blindados a lugares donde nadie nos dispara.


Una noche en Sukkur decidimos escapar del campamento y reunirnos con los divertidos equipos de terreno. El casting era un grupo de 4 australianos, una noruega y un colombiano. A las 2am llegó el transporte de regreso: tres camionetas enormes y 6 policías armados. Marit dijo: “el problema con este despliegue de seguridad es que van a pensar que somos importantes”



Sindh es una de las provincias más seguras de Pakistán, pero los equipos de terreno ONU tienen “toque de queda” desde las 9pm. El problema: el campamento de la ONU está ubicado al final de la única calle peligrosa de uno de los innumerables pueblos de una región del tamaño de Escocia.

Entrada al campamento ONU

Los Romanos

Con Octavio el Imperio romano vivió su apogeo. Cubría España, Francia, el sur de Inglaterra, Egipto, y todas las costas del mediterráneo. Durante aquella época era posible decir “Soy un ciudadano romano” y todo mal se alejaría. Desde entonces solo una frase ha tenido un efecto parecido: “Trabajo con la ONU”. A mi llegada, justo en el parqueadero del aeropuerto, recibí un enorme paquete sellado que decía: “Welcome to Pakistan”. Contenía tarjetas de presentación, celular, teléfono satelital, información de seguridad y mi identificación ONU. Sin duda este papel laminado era lo mas importante. La policía te da prioridad en el tráfico y las filas del aeropuerto. Te permite entrar a hoteles y algunas veces evita que te requisen. Abre puertas de par en par y las cierra detrás de ti.

Islamabad, primero de enero

Islamabad, primero de enero. Abres los ojos y recuerdas riendo la noche anterior. Anastasiya y Olga, las ucranianas con vestidos Pashtun que fueron las primeras en pararse a bailar. Emma, la irlandesa de pelo negro que me servia y servia vino, que cuando le dije “no puedo beber mas…” respondió: “tienes toda la razón…mesero: dos gyn & tonics”. Prendes el TV en CNN. Aun no celebran el año nuevo en Nueva York. Listan lo mejor y peor del 2010. Llamas a room service: Café, tostadas, tres jugos. Piensas en tu gente regada por el mundo que apenas se prepara para celebrar. Empiezas a trabajar.