domingo, 12 de junio de 2011

Abubakar


Cuando regreso a Zanzíbar me gusta salir en mi bote a cazar tiburones. Esta cortada – muestra la palma de la mano – me la hizo un gigante blanco. Medí mal su peso, y tiró de la cuerda que sostenía con mis propias manos, porque si pescas tiburones no lo haces con cañas, lo haces con cuerda. Antes necesitabas entrar en el mar cuatro, hasta cinco días, ahora, con la crisis de Somalia, los pescadores han disminuido y los gigantes blancos se encuentran, hacia el sur y hacia el norte, por todas partes.


No hay comentarios:

Publicar un comentario