domingo, 14 de marzo de 2010

El desayuno imposible

Domingo AM. Enfrente tengo a Leane y Tommaso. El prueba mis gafas y ella recuenta sus activas mañanas de domingo en Inglaterra. Suena Billie Holiday & Lester Young. Sobre la mesa hay pancakes, salchichas y tocineta. Sólo ver el menú mis triglicéridos se disparan a través del techo, pero no me importa. Tomo asiento y lentamente empiezo con las salchichas. Las encuentro sorpresivamente dulces; son salchichas orientales, las compramos a través de la comunidad del sudeste asiático en Islamabad. Ronnie, nuestro dealer filipino, ha dejado el país y éstas serán las ultimas salchichas que veremos por meses. Al lado están las tocinetas fritas: Crujientes, grasientas, perfectas. Pregunto cómo las hemos conseguido y me responden crípticos: “...hay cosas que es mejor no saber...”. En medio del plato veo dos delgados pancakes, que sin duda han sido lo mas difícil. Para hacer realidad esta maravilla Leane ha pedido a Ali, el portero, que busque un litro de leche por las calles de Peshawar. El problema es que nadie confía en Ali, especialmente desde aquella vez que necesitabamos tomates y apesar de partir en bicicleta con el último tomate en su bolsillo, regresó una hora después cargando aparatosamente una canasta de naranjas. En esta ocasión Ali, contra todas las apuestas, trajo exitosamente una caja de leche. Ni Tommaso, ni Leane podían esconder su emoción. En Italia no se acostumbra desayunar Pancakes, en Inglaterra los prefieren con azúcar y limón, a mí me gustan con mermelada amarga y café pintado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario