domingo, 21 de febrero de 2010

Imagines de mi Paki

Islamabad es una ciudad de mentiras, capital cuadrada, planeada, organizada, llena de carros cubiertos por polvo. Sus barrios no tienen nombres, tan solo letras y números: vivo en F7. Al otro lado de la autopista está Rawalpindi, llena de vida, retorcida, con plazas, bazares, cines, calles, callejuelas, gente.


Es posible encontrar licor en Islamabad, pero a precios astronómicos. Tenemos el teléfono de un católico que vende licor a expatriados y nacionales liberales. Le toma 90 minutos llegar hasta F7, envía un mensaje de celular que dice “go out”, en medio de la oscuridad subimos a su carro, pagamos y nos entrega el licor envuelto en bolsas negras. En mi closet, debajo de la ropa, encontrarán escondidas dos cervezas Carlsberguer. Una pregunta ronda a los expats: Qué hacer con las latas vacías?


El Pashtún saluda con un suave abrazo, se retira sutilmente y te da la mano, después la pone en su corazón, hace una suave venia y dice: "As Salam ualeikum". Responses: "aleikum as salam". Siempre debes saludar a todos.


Las mujeres del norte están todas cubiertas por velos de colores opacos que llegan hasta el suelo. Durante las reuniones se sientan juntas, cruzan las piernas y debajo de los velos salen brillantes zapatos rojos, verdes y amarillos.

Peshawar

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