jueves, 28 de enero de 2010

Sobre el matrimonio

En la sociedad rural de Pakistán todos los niños y niñas están comprometidos desde edades tempranas y se casan cuando son aún muy jóvenes. Algunas veces el matrimonio está arreglado entre familias distantes; los novios jamás se han visto. Esto genera menos traumatismo del que se cree; Si mis padres, mis abuelos, y toda la gente que conozco se ha casado así, para mí es natural. Imagino que el proceso generara nerviosismo como todo gran cambio, y como todo matrimonio no es necesariamente traumático. Desde el punto de vista del extranjero latinoamericano esta costumbre genera una diferencia cultural básica: si toda la población está comprometida o casada ésta sociedad funciona sin coqueteo, sin rechazo, sin despecho, no se conoce la tristeza de un “no” o, peor aun, la alegría de un “sí”.

La increíble Sta. Vegemite

La Sta. Vegemite es una bonita doctora australiana con nombre Galico. Cuando la conoces te impresiona toda ella por una sola razón que son muchas; como doctora de terreno está ocupada 24 horas al día y habla por celular mas que Jack Bauer, cada vez que cuelga escribe una nueva tarea en un enorme tablero blanco. En esta sociedad ultra conservadora de las montañas del norte de Pakistan ella sobresale no por su belleza, o por su orgulloso cuello, ni siquiera por la forma en que se adapta a las normas musulmanas manteniendo su independencia; yendo totalmente cubierta, como manda la ley, pero con un largo gabán negro. La Sra. Vegemite sobresale mas que todo por los largos mechones de pelo rubio que se escapan debajo de su velo blanco.

La Sta. Vegemite nos decía en la comida:
“...en Pakistán he encontrado la peor pesadilla de cualquier doctor: diabetes sumada a malnutrición o tuberculosis...problemas del primer y tercer mundo unidos en el cuerpo de pequeños niños...”

sábado, 23 de enero de 2010

Peshawar

Hoy en día el desorden de las montañas de Peshawar es solo comparable con el patio de mi colegio; Hay disturbios tribales, milicias Chiítas, milicias Sunitas, milicias Pashtunes, Milicias Uzbekas, Tehrik-i-Taliban Pakistan - TTP- (AKA: Los Talis), al-Qaeda, ejercito pakistaní, ejercito americano, la gente de Blackwater. Todos contra todos y al mismo tiempo. La única guerra que le importa al mundo es contra los Talis y Al-Qaeda. En esta guerra Peshawar es el segundo objetivo más importante de la región, solo superado por esa otra ciudad a tan solo 4 horas de distancia: Kabul.

Durante el 2008 Peshawar fue testigo del desplazamiento forzado más grande desde la crisis de los grandes lagos (Rwanda): dos millones de personas llegaron de Afganistán a través del Paso Khyber. El desplazamiento continúa hoy. Puedes ver a mujeres mayores con sus burkhas negros, que cuando caminan se despliegan casi como alas, a su lado niños y niñas vestidos con colores vivos. Si están solas, las mujeres se suben el burkha como un gorro, cuando llega un hombre extraño se cubren la cara con las puntas de tela negra y te miran atentas, curiosas.

jueves, 21 de enero de 2010

El sueño

Un mar azul profundo y sin olas. Una persona nada relajadamente dejando una estela blanca simétrica. Eres tu quien nada. Estas tranquilo. De repente sientes olas. En la distancia ves una aleta dorsal de tiburón. Empiezas a nadar más rápido, ves a lo lejos una canoa. El tiburón pasa debajo de ti. Te detienes. Su imagen gris se pierde en la profundidad. Empiezas a nadar a todo lo que te dan los brazos, llegas hasta la canoa y subes. Tres tiburones empiezan a nadar alrededor de la canoa.

Despiertas.

Hoy viajas a Peshawar.

sábado, 16 de enero de 2010

Mientras viajaba

Mientras llegaba a Pakistán Haití temblaba. Gwen, y A.L. salen con el equipo de emergencia. A una la conocí en Nigeria y a la otra en Filipinas. La primera ola de ayuda humanitaria, y ellas dos, que no se conocen, esperan 15 horas en Islandia antes de viajar a Puerto Príncipe vía Canadá. Los tres hospitales que tenemos en Filipinas fueron profundamente afectados, se desconoce el destino de muchos de los trabajadores y sus familias. Se atiende a los heridos a cielo abierto.

viernes, 15 de enero de 2010

El Enclave

Cecile me pregunto: “Quieres salir a tomar algo?” . Yo dije inocentemente: “un jugo o algo?” – Ella dijo: “no, vamos por alcohol…” Esta propuesta tenia mucho de especial: Estamos trasmitiendo en directo desde la republica islámica, abstemia y nuclear de Pakistán; no hay comida con carne de cerdo (tha-humanity!), se ora cinco veces al día, hay tres años de cárcel por fumar marihuana y es ilegal beber.

Nos subimos al carro y Cecile dijo al chofer: “…al enclave por favor”.

Las calles de Islamabad están constantemente interrumpidas por retenes y sus bloques de cemento. Todos los carros se detienen y los policías silenciosos se asoman por las ventanas con linternas. Pasamos por 7 de estos puestos de seguridad durante 30 minutos. La entrada del Enclave es verdaderamente impresionante; es de lejos el lugar mas vigilado que he visto en mi vida. El enclave tiene en su única entrada seis guardias armados: Uno de ellos te pide el pasaporte, otro revisa el carro por dentro y otro por debajo. Los tres restantes esperan con sus armas detrás de un vidrio blindado. El carro entra entonces a un corredor de al menos 30 metros de largo, un solo carril y altos muros de cemento que termina con otro puesto de vigilancia idéntico al primero donde te revisan de nuevo. Si alguien quisiera entrar al enclave por la fuerza, y pasara el primer puesto de control, se encontraría en el corredor donde no podría escapar del segundo equipo de guardias. Si por alguna razón este sistema no funcionara, 20 metros detrás del segundo puesto, debajo de árboles, se encuentra una garita con dos francotiradores. Cecile dijo riendo: “Bienvenido al Enclave”.

El carro transitó por casas gigantes rodeadas por altos muros con alambre de púas y fuertes luces blancas: las embajadas. Después de cinco minutos llegamos al Club Francés; un restaurante con 8 mesas y un bar de 4 metros. Antes de entrar piden el pasaporte de nuevo, y pasas por el detector de metales. Detrás de la puerta me esperaba un grupo dispar: diplomáticos y funcionarios de ONGs humanitarias, todos bebiendo el prohibido vino. Me senté algo aturdido en medio de los franceses; llevaba menos de 36 horas en Pakistán. El mesero ofreció una cerveza Sol, y antes de dar el primer sorbo alguien me dijo en español perfecto: “qué onda Guey?, me llamo Bernardette…”

Paris – Abu Dhabi – (Lahore) - Islamabad

Salí a la nevada calle de Paris cargando maleta de lona negra que pasaba exactamente 20 kilos. Caminé con gusto hacia metro la Bastilla y me dirigí hacia CDG a través de la Gare du Nord. La aerolínea era Etihad; Azafatas australianas, indonesas y filipinas caminando por los corredores con elegantes velos blancos. Después de 8 horas de vuelo llegamos a Abu Dhabi, donde la arquitectura del aeropuerto grita a los cuatro vientos que este es otro mundo. Subí al siguiente vuelo a eso de las 10pm. Aterrizaría en Islamabad a las 2.45am. Me despertó el altavoz del avión que decía: “bienvenidos al aeropuerto internacional de Lahore”; Siguiendo mi infalible capacidad deductiva pensé: “me he subido al avión equivocado…JO” Al rato me explicaron que había fuertes vientos en Islamabad, y el avión había seguido hasta Lahore.


Llegamos a nuestro destino final a las 7am. Islamabad es una ciudad de color ocre, enormes autopistas, bicicletas con hombres de largas barbas, carros que se manejan del lado equivocado y nubes de cuervos.


Aeropuerto de Abu Dhabi - Emiratos Árabes

viernes, 8 de enero de 2010

Sobre Sonny Liston

Sus primeras peleas no duraron mas de tres minutos: Eddy “Chant” Mitchell, Crystal “Clever” Williams y Zora Folley, todos cayeron a sus piés. Está a la altura de Mohammad Ali, Joe Louis y Mike Tyson. Los críticos dicen que tenía la mejor izquierda de la historia. Era conocido como Sonny “Big Bear” Liston.

Su vida fué dificil desde pequeño; de su padre diría: the only thing he ever gave was a betting…” y su madre abandonó la familia cuando aún era un niño. Creció como un hombre conflictivo en una época revuelta. Un policía lo llamó un “Black ass negro…”: Liston le partió la rodilla. Al poco tiempo de ser liberado metió a un oficial de cabeza en la basura y fue expulsado de Filadelfia. Es famosa su pelea con Floyd Patterson en el 62. Kennedy llamó a Patterson y le dijo: “For the youth of America, you can’t loose to Liston…”. Floyd no pasó del primer round. “He is out!, he is out!” gritaban los comentaristas. “The big bear” Liston era el campeón mundial.

Solo Ali lo venció; Pelearon por primea vez en el 64 cuando Alí dijo: “es demasiado feo para ser el campeón mundial…”. Fue una sorpresa cuando Sonny fue derrotado por decisión. En el 65 se volvieron a encontrar; Al segundo round Liston se fue al suelo y Alí empezó a gritar histéricamente: “Get up!, get up and fight!…nobody is going to belive this!”. Siempre se ha creido que la pelea estaba vendida. Un año después Liston perdió su licencia; legalmente no podía pelear. El boxeador derrotado y sin honor se deprimió. En el 71 su esposa lo encontró con una aguja en el brazo; llevaba una semana muerto. Procesiones fúnebres se realizaron en Sant Louis, Filadelfia, Denver y en las vegas, donde la gente salió de los casinos a prestar sus respetos. Su tumba dice: "Charles Sonny Liston - A Man". Nunca se supo cuando nació.

La trágica história de Sonny Liston ha sido recordada en la obra de Sun Kil Moon, The Animals, Tom Petty, Wu Tang Clan, Morrisey, Nick Cave, entre otros. El homenaje que mas me gusta es el de Mark Knopfler que interpretará en trío y con ojos tristes si hacer clik aquí:

http://www.youtube.com/watch?v=k_wKquxOBF8


miércoles, 6 de enero de 2010

Sobre el niño pequeño

El extranjero es de muchas formas como un niño pequeño; cada día tiene ante si un mundo por descubrir: un nuevo lenguaje, miles de imágenes, personas, códigos, gestos, normas, todo esto en medio de hoteles, aviones, nuevos amigos, reencuentros y maletas.

El extranjero, al igual que el niño pequeño, vive cada día como una montaña rusa anímica. Sonríe alelado por un descubrimiento. Ha comprendido algo nuevo. Intenta recordarlo. Se entristece desolado por algún pequeño detalle que olvidará pronto. Piensa mucho. Reconoce el mundo como un océano inabarcable, y se alegra de nuevo.

La pasa bien, pero de alguna forma se siente traicionando aquello que dejó atrás. Piensa constantemente, casi obsesivamente, que es un mal amigo, un mal hijo, un mal hermano. Se siente solo, se siente cansado, se siente viejo, siente que no ha construido nada, o tan solo una pequeña biblioteca que carga consigo. Pero la curiosidad puede mas. Ha comprado el libro “Le Monde Islamique”. Ha empezado a dejarse la barba de nuevo. Está listo.

Recomiendan...

Recomiendan evitar la vida de misión por mas de dos años consecutivos. Después, a fuerza de vivir perdido en el mapa y en constante emergencia, el expatriado carece de contacto con la realidad, es un extraño en cualquier parte menos en misión. Recomiendan escoger una ciudad cualquiera, tener un trabajo normal por al menos seis meses; despertarse, leer la prensa, ir a la oficina, preocuparse por pagar la renta, el agua, el teléfono, cocinar, organizar los libros, ir a cine, todos esos detalles que hacen una vida de verdad.

Por mi parte llevo un año sin saber qué día es.