viernes, 23 de marzo de 2012

jueves, 22 de marzo de 2012

Kabul, Afganistán

Camp Julien es un lugar soñado por Kubrick. Se encuentra en medio de dos enormes castillos que serían el orgullo de Viena. “The Queen’s Palace” y  “The King’s Palace”. Ambos en ruinas. El “Kings Palace” se encuentra antes de la entrada del campo; jóvenes juegan criquet, niños elevan cometas. “en los 80s, antes de que llegaran los Talibanes, era el ministerio de defensa…”

El primer punto de chequeo está coordinado por soldados Afganos que revisan todo dos y tres veces.  Al pasar la entrada el paisaje y ambiente cambia radicalmente; La carretera esta vacía, cercada de rejas, muros y garitas. Todas las casas han sido destruidas y aplanadas. Los afganos desaparecen y son remplazados por Gurkas (Nepalís) que montan guardia en cada uno de los numerosos retenes. Los carros son escasos, van despacio y llenos de personas con gafas oscuras y largas armas. Después de una curva aparece el imponente “Queen’s Palace” encaramado en una montaña lúgubre y llena de nieve; a su lado se encuentra la entrada al campo y en medio de este se puede ver un intrigante y masivo zepelín blanco. Todos los días esta enorme ballena cuelga de una cuerda y mira la ciudad. “Esta es tu barraca…detrás del cuarto está uno de los bunkers, pero no te preocupes, no hemos tenido un bombardeo en mas de un año”. 

“Welcome to Camp Julien – Turn Jamers Off”


Kings Palace - North

Los Muhajir

Y fue entonces cuando a Manahil le dio por rezar. Un simple ejercicio de reflexión la ubica en un atardecer soleado; Manahil, una mujer por demás bastante apegada a los pequeños placeres de la vida, jamás sería decisiva en la madrugada o después de comer. Imagino a una mezquita sonando en la distancia y poco después todas las mezquitas haciendo eco y a Manahil al lado de una ventana en un solo instante epifánico de renovado fervor religioso.

Buscó la Meca con sus ojos, se arrodilló en el suelo. Despacio, muy despacio, miro hacia la derecha, después hacia la izquierda y recito los primeros versos. Me cuenta que en un momento quedó congelada por la duda; Qué frase sigue? Qué movimiento? Intentó inclinarse hacia delante pero parecía una asana de yoga más que una pose de oración. Sorprendida se enderezó de nuevo. Durante su infancia rezó mil veces; Cómo pudo olvidarlo? Qué información remplazó la Oración? Después de un tiempo indeterminado, que sospecho breve, se paró de nuevo y decidió hablar con su padre: “Baba! Se me olvidó rezar…”. Se sentaron juntos en el tapete y miraron hacia la derecha y hacia la izquierda, ambos empezaron a rezar y ambos se detuvieron en el mismo verso.

“No soy Sindhi, Pashtu, Kashimiri, o Balochi. Mi padre es Punjabi pero del lado Indio. En la partición con India Baba cruzó caminando la frontera en Lahore: Somos Mahajirs”. “Hay muchos de nosotros en el sur. Hyderabad hace años era conocida como pequeña Mumbay”